El sueño: su necesidad, complejidad y funciones

El sueño  acto profundo   que envuelve el espíritu humano relacionado con la vida real.
En ocasiones profetiza el futuro y puede interpretarse como lo  ha demostrado la ciencia  encargada de ello, denominada ONIROLOGIA.

¿Qué es el sueño?

El acto  de soñar constituye un estado fisiológico por medio del cual se eliminan o destruyen las toxinas acumuladas por la  fatiga y el trabajo excesivo  de los tejidos nerviosos. Durante este se observa que el tejido muscular se relaja, la sensibilidad disminuye, el ritmo de la circulación y  de la respiración  es más pausado  y las reacciones químicas  del organismo son más débiles.

Al estudiar el patrón de las ondas cerebrales, los investigadores médicos han descubierto que el sueño esta dividido en una serie de ciclos y faces que se repiten. Durante algunas de esas faces, el cerebro humano, lejos de estar inactivo, trabaja a gran velocidad. Para que el sueño sea reparador, los ciclos deben durar lo  suficiente y repetirse cuatro veces o mas todas las noches.


El sueño nocturno normal se divide básicamente en dos etapas: la REM, la de movimientos oculares rápidos, durante la cual se producen los sueños, y la NREM, movimientos oculares no rápidos, durante la cual no se sueña. Puede saberse que una persona se encuentra en etapa de REM cuando se percibe el movimiento rápido del globo  ocular que se  encuentra de bajo del parpado.

El sueño REM se divide a su vez en cuatro faces. Al acostarnos, entramos lentamente  a la fase 1: la de somnolencia o sueño ligero. Durante esta, los músculos se relajan y las hondas cerebrales son irregulares y rápidas… Cuando dicha fase se produce por primera vez durante la noche, puede durar entre 30 segundos y 7 minutos. Al pasar ala fase 2. La del verdadero sueño que generalmente ocupa el 20% de la noche, aumenta la amplitud de las ondas cerebrales. Es posible que pasen por la mente ideas fragmentadas o imágenes, pero no tenemos conciencia de nuestro entorno y, aunque nuestros ojos estén abiertos no podemos ver.

Luego viene la fase 3 y 4, de sueño cada vez mas profundo. Durante estas, englobadas en lo que se conoce como sueño delta, el cerebro produce ondas lentas y amplias. Es en este periodo cuando se cuesta mas despertar, pues la mayor parte de la sangre se dirige a los músculos. Es también durante el sueño delta (que dura aproximadamente el 50% de la noche) cuando el organismo se recupera y repara, y cuando tiene lugar el crecimiento. Cabe destacar que cualquier persona, joven o adulta, que no experimenta las fases de sueño delta se sentirá cansada, apática o hasta deprimida al día siguiente.


Cada ciclo termina en fase REM, radicalmente distinta. En esta fase, durante la que se sueña (y la que suele ocurrir mas o menos cada 90 minutos), va mas sangre al cerebro y las hondas cerebrales son casi iguales a cuando se esta despierto. Esta inmovilidad impide que uno viva los sueños y que se haga daño uno mismo o a otros.

La fase REM, o sueño paradójico, se prolonga en cada ciclo y parece ser muy importante para la salud mental. El cerebro actúa como una computadora. Analiza los datos almacenados en la memoria a corto plazo, borra los que no son importantes y guarda los que se desea retener en la memoria a largo plazo. Es sabido que cuando los ciclos del sueño REM no se presentan con la suficiente frecuencia, se producen trastornos emocionales. Quienes padecen insomnio, por ejemplo pasan menos tiempo del normal a la fase REM, lo  que provoca una ansiedad cada vez mayor.

La depresión

La depresión clínica es más que un simple arrebato de tristeza melancólica se trata de un  trastorno que a menudo  infiere en el desempeño de las actividades cotidianas.

Algunos síntomas

Temor, confusión mental, angustia, profunda tristeza, insomnio, irritabilidad y ataques de llanto en tales ocasiones les resulta casi imposible levantarse de la cama.

La depresión hace que las opiniones de los demás afecten, la persona que padece este trastorno, se culpa por todo lo que sale mal, es sentir un dolor terrible sin saber, donde un gran temor sin saber porque y, lo peor de todo, es no tener ningún deseo de hablar de ello.

Aunque a veces la depresión tiene una causa obvia, a menudo se infiltra en la  vida de la persona sin previo aviso.

No dar importancia a la depresión tiene sus riesgos, pues si no se trata, en algunos casos, la vida de quien la padece puede correr peligro.

Existen tratamientos para la depresión, según la gravedad y los síntomas de cada caso aunque en ocasiones es necesario buscar ayuda de un especialista.

TIPOS DE DEPRESION

Para que un, tratamiento sea eficaz, sea de tener presente el tipo de depresión.

“La depresión mayor, o grave”, tiene síntomas agudos que pueden durar seis meses y más si no se tratan e interferir en casi todos los aspectos de la vida del paciente.

“El trastorno bipolar” se conoce como depresión maníaca. Quienes lo padecen experimentan emociones extremas  que asilan entre periodos  prolongados de intensa hiperactividad y abrumadores bajones.

“La distimia” es un tipo de depresión más leve; con todo, sus síntomas interfieren en la vida normal del paciente. Hay quienes también experimentan periodos intermitentes de depresión grave.

“La depresión pos parto” es un estado emocional debilitante que afecta a muchas madres después de dar a luz.

“El trastorno efectivo estacional” se  presenta como resultado de la falta de luz solar durante el otoño y el invierno. Suele desaparecer en primavera y el verano.

Te invitamos a hacer actividad: http://www.vernosmejor.com/ejercitar-el-cuerpo/

El trastorno del sueño: apnea

En ocasiones, los síntomas indican que existe un grave trastorno del sueño. El insomnio crónico, el cual dura alrededor de un mes, suele estar relacionado con problemas más serios, entre ellos la depresión. Por otra parte, también puede ser síntoma de una grave enfermedad física.

En ocasiones se detecta por los síntomas  que se presentan como desvanecimientos momentáneos que rara vez se recuerdan, roncar muy fuerte de forma irregular y se despiertan de manera sobre saltada y con sensación de ahogo, son síntomas clásicos de la apnea del sueño (el termino apnea significa literalmente “sin respiración”). Un episodio de apnea puede durar entre 10 segundos y dos o tres minutos, durante su trascurso, la victima suele revolverse en la cama, jadeando, tras lo cual se queda dormido de nuevo. Estos episodios centenares de veces en la noche. Hay tres tipos de apnea del sueño.

La apnea central se produce cuando el centro cerebral que controla la respiración no manda la señal de respirar con regularidad.

La apnea obstructiva, las vías respiratorias superiores a nivel de la garganta se sierran y bloquean la circulación del aire.

La apnea mixta, es una combinación de ambas y s la mas frecuente. Quien sufre apneas, del tipo que sean, puede terminar prácticamente en el mismo estado de quien se queda levantado toda la noche, día, tras día.

Las personas que padecen apnea corren el riesgo de tener hipertensión, cardiomegalia (aumento del tamaño del corazón) y un mayor riesgo de sufrir un ataque de apoplejía o insuficiencia cardiaca

Los más propensos son los hombres de más de 40 años, las apneas del sueño pueden ocurrir a cualquier edad, incluso en la tierna infancia. Existen varios tratamientos, pero siempre es mejor que los supervise un especialista. El tratamiento no quirúrgico mas efectivo para la apnea obstructiva es un aparato que suministra una presión positiva continua en las vías respiratorias, el paciente se coloca una mascarilla por la noche, y un regulador de presión (ajustado alas necesidades de la persona )suministra la cantidad justa de aire que se precisa para que no se produzcan apneas. Si con esto no se soluciona el problema existen varias alternativas quirúrgicas, entre ellas la de eliminar el tejido excesivo de la garganta mediante rayos láser u ondas de radio frecuencia.

NARCOLEPSIA

Otro trastorno del sueño que requiere atención  médica es la narcolepsia, problema neurológico  que provoca  una somnolencia excesiva durante el día. La narcolepsia suele comenzar entre los 10 y los 30 años de edad. Quienes la padecen a veces desarrollan lo que se conoce como conducta automática, es un estado en que parece que se comportan normalmente pero no recuerdan que allá trascurrido largos periodos de tiempo. Lo trágico de esta enfermedad es que muchas veces pasan años sin que se diagnostique, y mientras tanto ala victima se le tacha de ser perezosa, peculiar o lenta en su razonamiento.

OTRAS TRASTORNOS DEL SUEÑO

Hay otros dos problemas que a veces aparecen juntos – que afectan directamente las extremidades, produciendo insomnio crónico. Uno es el trastorno de movimientos periódicos de las extremidades, en el que las piernas, y a veces los brazos, dan sacudidas y experimenta contracciones espasmódicas durante el sueño.

Otro trastorno es el síndrome de pernas inquietas, en el que las personas notan una sensación en, los muslos  de las piernas y en las rodillas que le produce una necesidad irresistible de moverse, por lo tanto, le impide conciliar el sueño, aunque este trastorno a veces obedece ala falta de ejercicio o a la mala circulación, en algunos casos parece que guarda relación con la cafeína. También se sabe que el alcohol agrava el problema.

apnea

apnea

El bruxismo es un trastorno que ce caracteriza por el acto de apretar o rechinar los dientes durante el sueño. Si se produce habitualmente puede desgastar los dientes y causar muchas molestias en las mandíbulas, ocasionando insomnio grave. Dependiendo el grado de bruxismo, el tratamiento puede variar desde la cirugía oral  hasta el uso de una protección para los dientes durante la noche.

Si quieres saber mas, te recomendamos sobre el sueño y su necesidad: http://www.vernosmejor.com/el-sueno-y-su-necesidad/

Como se caracteriza la farmacodependencia

La farmacodependencia se caracteriza por el uso continuo y compulsivo de sustancias sin razones médicas, pese a los efectos nocivos  o el riesgo de sufrir un daño. La falta de control y la obsesión son señales de adicción

La dependencia física se manifiesta cuando el paciente experimenta síntomas  de abstinencia al suspender el uso de fármacos, como los opioides. No obstante, esta es una reacción normal que no ha de confundirse con la edición de la farmacodependencia.

La tolerancia es la necesidad  de aumentar la dosis del fármaco para obtener el mismo efecto inicial.

Los fármacos más buscados se dividen en tres clases

- Opioides se recetan contra el dolor,  depresores del sistema nervioso central (snc)-barbitúricos
- Benzodiacepinas (conocidas comúnmente como sedantes o tranquilizantes), se usan para tratar la ansiedad o  insomnio
- Estimulantes, se emplean para el trastorno de hiperactividad, la obesidad y la narcolepsia

Si se usan por razones indebidas o se exceden las dosis, actúan como las drogas o pueden ocasionar insuficiencia cardiaca convulsiones. Hay productos que pueden disminuir el ritmo respiratorio, hasta producir la muerte,  y algunos también podrían tener efectos fatales al combinase entre sí o con el alcohol.

farmacodependencia

farmacodependencia