Cólicos en bebes

Cólicos en bebes. Este síndrome afecta a uno de cada cuatro niños, entre sus síntomas se figura un llanto incesante por varias horas por tres días a la semana, como mínimo, los pediatras reconocen que en muchos casos, tanto los padres como el lactante tienen más remedio que esperar hasta que pase. ¿Pero por cuánto tiempo?

Un estudio realizado en Canadá entre padres e hijos que sufren cólicos, revela que en más de ochenta y cinco por ciento de los casos los primeros llantos por cólicos se presentan a partir de los tres primeros meses. La investigación, coordinada por la doctora Tammy Clifford también rebelo que la salud mental de las madres de recién nacidos víctima de cólicos no resulta perjudicada de forma permanente. Seis meses después del parto, nada diferencia a  estas madres de aquellas cuyos hijos no padecieron cólicos.

Datos importantes de conocimiento científico revela que hay tres clases de cólicos.

- Quienes experimentan episodios intermitentes durante los tres primeros meses de vida.

-  Quienes sufren cólicos recurrentes durante meses.

- Un pequeño grupo que presenta este problema relativamente tarde, unos cuantos meses después del nacimiento.

Se cree que el llanto incesante puede llevar a que el pequeño acabe sufriendo el síndrome del bebe sacudido. El globe declara que “el llanto así mismo no perjudicara al niño, pero zarandear con fuerza a un recién nacido, aunque sea durante los instantes que se desea consolarlo puede causarle problemas neurológicos irreversibles e incluso la muerte.

Por otro lado, aun el llanto incesante de un niño puede tener consecuencias positivas. La investigación ha demostrado que los niños llorones deben más atenciones  de quienes los cuidan: más caricias, mas sonrisas, mas conversación y más abrazos etc.……

intolerancia a la lactosa

Si después de tomar leche o algunos de  sus derivados tiene nauseas, dolor e hinchazón abdominal, flatulencia o diarrea, tal vez padezca intolerancia a la lactosa, una reacción común a los productos lácteos.

La lactosa (azúcar de la leche) se descompone en dos azucares: glucosa y galactosa-gracias a la acción de la enzima lactosa. Este proceso, que tiene lugar en el intestino delgado, hace posible que la glucosa sea absorbida por el torrente sanguíneo. Si embargo cuando hay déficit de lactosa, la lactosa pasa al intestino grueso sin descomponerse y empieza a fermentar, produciendo ácidos y gases.

Este trastorno, llamado “intolerancia a la lactosa, ocasiona algunos o todos los síntomas mencionados. El organismo segregue lactosa en grandes cantidades durante los dos primeros años de vida, pero como la producción va disminuyendo con el tiempo, muchas personas ni se imaginan que sufren de esta afición.

¿Es una alergia?

Pese a que la alergia y la intolerancia a la lactosa presentan síntomas parecidos, existen diferencias.

Cuando alguien come o bebe algo a lo que es alérgico el sistema inmunológico comienza a defender el organismo estimulado la liberación de histamina, con lo que se producen varios síntomas, urticaria (salpullido) o asma. La intolerancia a la lactosa no causa estos síntomas por que en ella no intervienen sistema inmunológico. En este caso, la reacción obedece a  que el cuerpo es incapaz de digerir determinado alimento que la provoca cuando el malestar se presenta por lo regular una hora después es muy probable que se trate de intolerancia.

“EFECTO EN EL LACTANTE”

Si el pequeño tiene diarreas es conveniente consultar a un pediatra, pues podría deshidratarse. En el caso de intolerancia, algunos médicos recomiendan sustituir la leche con un suplemento alimenticio adecuado.

Por otro lado, cuando se trata de una alergia, la situación es más preocupante. En ocasiones es necesario recetar antihistamínicos, pero si se presenta dificultad respiratoria, deben tomarse otras medidas, pues bien si no es lo habitual podría producirse un choque anafiláctico, a veces mortal.

Si el lactante empieza a vomitar, podría padecer una extraña dolencia llama galactosemia. Como se menciono anteriormente la galactosa se separa de la lactosa por acción de la lactosa. Aun así, la galactosa debe convertirse en glucosa. Cuando ay una acumulación de galactosa, el bebe puede sufrir daños graves en el hígado, deformación de los riñones, retraso mental, hipoglucemia y hasta cataratas. En esos casos es vital eliminar la lactosa.